jueves, 27 de enero de 2011

Lagartera bordada a máquina

Si no recuerdo mal, creo que en bordado a máquina es la primera vez que hago un trabajo tan grande. Tres metros de mantelería bordada con motivos de lagartera, sobre tela de hilo. Hay que ponerse con ganas pues, estos trabajos tan grandes donde tienes que repetir motivos y centrarlos muy bien te llegan a aburrir un poco, pero cuando te imaginas el resultado y luego lo ves, te das cuenta que merece la pena.
La mantelería es de mi hermana mayor Agustina, me la entregó con los dobladillos hechos a vainica, no es habitual hacer antes los dobladillos, pero ya la tenía así cuando le dije que yo se la bordaría simulando un punto que ella tantas veces ha bordado a mano en sus años jóvenes. Estoy seguro que le gustará y supongo que dirá; con lo que yo me he dejado los ojos para que ahora se pueda hacer así... Cosas del progreso!
Yo estoy encantada de poder bordar estos motivos que, resultan tan vistosos y elegantes  que, te dan mil posibilidades y además son ligeros y  rápidos de bordar.
Agradezco muchísimo a Brodelyne, que ha sido quien ha digitalizado los motivos de forma tan profesional. Son perfectos.
Brodelyne es la depositaria de los motivos y quien los tiene en venta, si a alguna le interesan se los podeis pedir a través de su blog. 
Mari

lunes, 24 de enero de 2011

Calado fino, nuevo trabajo.

Viges ha empezado un nuevo trabajo de calados. Despacio pero segura programa sus modelos con nuevas tecnologías.
En esta ocasión un mantelito en calado fino con nuevos zurcidos. Como he dicho en otras ocasiones estas labores necesitan de mucha preparación para el marcado y deshilado y,  paciencia y buen hacer en su ejecución. Le esperan horas de trabajo hasta verle el final que, tambien intercalará con otras labores.

sábado, 22 de enero de 2011

Mi abuela y yo

Hay días que por muchos propósitos que me haga, no me salen las cosas tal y como las tenía pensadas. Y eso suelen ser los días que mi nieta se pierde por mi casa, cosa que agradezco y disfruto todo lo que puedo, de tal manera que es cierto eso de que, lo que haces con los nietos no lo has hecho con los hijos. Creo que le sigo tanto el juego que me convierto en una niña que, no es raro que cuando los días no están para pasear por parques o juegos en la calle quiera estar pegadita a mi lado. Y yo claro en estos días quiero estar en mi cuarto de costura, ella se apunta rápido a estar conmigo, mi cuarto le debe parecer la cueva de los tesoros, aunque muy pronto aprendió, a que hay cosas que no se tocan, ya le pasó el tiempo de… “eto pa que ess?” y había que dar cumplida explicación. Así ha ido respetando mi espacio que también es el suyo, podemos convivir sin demasiados sobresaltos. Ella juega con carretes de hilos vacios, termina con todo el papel que yo he desechado y que guardo para ella, bien sea pintando o recortando, tiene momentos de ver dibujos o escuchar canciones infantiles, (que yo ya creía olvidadas), otras veces me sorprende cantando las recién aprendidas en el cole… en fin, es de actividad constante, y para cada cosa que hace le gusta reclamar la atención y aprobación de la abuela.
No hace muchos días después de dar mil vueltas por el cuarto, y cambiar de actividad otras tantas, pensé que debía hacer algo nuevo y, le pregunté haciéndome la olvidadiza, cuantos años tenía., y ella muy resuelta, (se explica sin problemas) me dijo; todavía tengo tres, abuela. Pues ya es hora le dije, de que vayas aprendiendo hacer alguna cosa de las que hace la abuela, se le pusieron los ojos como platos, debió pensar que me había vuelto loca. Sí, vas a hacer una manta, como las que hace la abuela pero pequeñita, aquí la cara era de asombro, con la de veces que le he dicho que no se tocan agujas ni tijeras. Le expliqué que le iba a dibujar en un papel unos cuadros, además le cortaría unos cuadros de telas de las que yo utilizaba, (esto le gustó) y ella solo tenía que pegar con pegamento de barra los cuadros de tela dentro de los cuadros que había dibujado en el papel, teniendo en cuenta de poner uno claro y otro oscuro. Ya la atención era total, se puso manos a la obra sin pestañear, y puso todo su buen hacer en que las telas quedaran bien puestas dentro de los cuadros. De esta forma estuvo un buen rato, y se marchó tan contenta a casa con su manta.
Ligero sueño de la abuela, esta estampa no creo que se repita. Si algún día siente afición por las labores, supongo que será a partir de los cuarenta o cicuenta años, antes supongo que la vida le tendrá guardadas otras prioridades.
Así mis objetivos quedan para otros momentos. No me importa, este tiempo no se repite, niña solo será unos años y hay que aprovecharlos. Me gustaría que este tiempo lo recordara de forma especial.

Fotografías recogidas, del centro de estudios  de Castilla la Mancha
Mis tiempos entre costureras fueron en ambientes bien distintos, (sin abuelas, no tuve la suerte de conocerlas) pero entrañables. Nuestro habitad no se limitaba al cuarto de costura, éste se desplazaba según la estación del año, a la puerta de la calle, al patio o corral de alguna vecina, solían ser grupos numerosos, la vecindad no se limitaba a las tres puertas cercanas de la casa a veces bien podía ser media calle, mujeres de todas las edades. No había tele, solo en alguna ocasión la labor se acompañaba de la radio para seguir la novela de turno, después a falta de más entretenimientos, el cotilleo, los dimes y diretes acaecidos en el pueblo mantenían al grupo entretenido, amén de otras conversaciones no actas para menores, (según aquella época) pero que las niñas y niños que andábamos por allí procurábamos no perder el hilo por mucho empeño que pusieran en dar a entender que había ropa tendida (la ropa tendida éramos los niño/as). Tabarra alrededor del grupo debíamos dar un rato, hasta que llegaba el día que alguna te preguntaba, ¿cuántos años tienes? Y a la que tuviera diez o doce años le colocaban la guja y un trapo en las manos para que empezara a bordar. Así empezaba la afición, haciendo que te quedaras quieta.

Tengo algunas fotografías de este estilo, pero tengo que encontrarlas.
Lo triste es que hoy las vecinas para estas cosas no existen, hemos pasado de no conocer a nuestros vecinos a darnos a conocer con gente de otros continentes. Blogosfera se llama?
Mi nieta lo recordará como, mi abuela y yo, como mucho de vez en cuando, mi abuela y mis tías abuelas.
                                                                                                                          María Calzada

lunes, 17 de enero de 2011

Telas

Viges ya ha llegado del viaje a canarias, cargada con estas telitas a buen precio, siempre compra en la Laguna (Tenerife) en los almacenes Los Herreros. Allí siempre la atiende amablemente Teresa, que ya sabe más o menos lo que busca.
También me ha comprado esta plancha, ni grande ni pequeña, ideal para remeter los bordes de los aplicados, es de viaje muy manejable.

viernes, 7 de enero de 2011

Mas regalos

Quedaban un par de trabajos que no podía mostrar hasta que no llegaran a su destino. Todos estos han viajado junto a viges hasta Tenerife.
Dos niñas guapísimas ya lucen sus bolsos.

La mamá y la abuela disfrutan de la panera.
Una vez más tengo que decir que nos hemos divertido mucho haciendo estas chucherías.
Y ahora hay que ponerse en serio a sacar lo atrasado, veremos si lo conseguimos!!

lunes, 3 de enero de 2011

Nuevo Año

No suelo hacer valoraciones de lo realizado durante el año, y debe ser porque igual no le damos el valor que se merece a lo que hacemos. Solemos olvidar lo que hemos hecho, de tal manera que si no fuera por el blog, algunos trabajos no los volveríamos a recordar ni a saber donde se encuentran, porque al final pocas se quedan en nuestras manos. De forma que, el blog,  no solo es un escaparate de labores, que con esa intención nació, sino que además es, un diario de nuestras labores.
El blog de alguna forma, nos ha obligado a ser más constantes con las labores, a implicarnos en labores que eran nuevas para nosotras, y a procurar aprender a llevarlo de la mejor manera posible. En esto seguramente es, en lo que más hemos crecido, pues nuestra experiencia a la hora de  manejar el ordenador, era cero. En una ocasión  escuche decir, que la primera vez que se pone uno delante de un ordenador, es miedo a tocar una sola tecla… pues a mí me pasaba un poco esto, solo que el día que se me quitó el miedo, toque tantas teclas que no se cómo no se me fundió más veces. A todo esto, mis hijos que eran los que me podían ayudar ya no estaban en casa, a lo único que podía acudir era, a hacerle preguntas por teléfono… y como serian mis preguntas, que lo primero que recibía era: Mamá no toques nada que te lo vas a cargar!!  ¡Apañada habría estado si no hubiera tocado nada!
Me tiré de cabeza, y supongo que aplicando el sentido común y guiándome en muchas ocasiones de la web, aprendí a llevarlo con cierta seguridad. El afán de aprender una cosa, me llevaba a otra, y me he metido en tales “saraos” que si me lo cuentan al principio no me lo hubiera creído.

Muchas de las labores que hoy realizamos nos las simplifican en su preparación programas a los que hemos accedido, y que hemos puesto empeño en aprender. Programas para el patchwork, de fotos, diseño gráfico, etc. Han sido, y seguirán siendo horas de dedicación a aprender cosas nuevas, pero la satisfacción es inmensa cuando ves que sí puedes hacerlo, cuando le dedicas tiempo y  pasión. Este año hemos empleado mucho tiempo en aprender todo esto, el resultado poco a poco se irá viendo. También hemos hecho labores, pero más de las que nos gustarían se han quedado en el camino, convirtiéndose en ufos, que esperemos algún día les llegue el momento.  Porque también aprendimos que muchas cosas a la vez no se pueden llevar, sobre todo si las quieres hacer bien.
Casi todas las labores que están expuestas en el blog, son labores terminadas. Y se pueden ver por categorias, EN NUESTROS TRABAJOS,  a la derecha del blog.
Con este bordado empezó un tiempo nuevo para mí, en el bordado a máquina. han sido muchas cosas las que he tenido oportunidad de aprender, y sigo en ello, el campo es muy amplio.
He podido bordar cosas que cuando empecé solo eran sueños, hoy son realidad, otros están a punto de cumplirse, y de esto hay una persona que tiene mucha culpa, pero esto es otro tema del que igual algún día hablaré.
En el apartado de calados también hay labores terminadas de este año, aunque no muchas, es una labor delicada y necesita de tiempo en su ejecución.
En bolsos y acesorios hemos creado una buena cosecha.
Al patchwork le hemos dedicado tiempo e ideas nuevas.
Alguna muestra de ello:



Bueno, hay muchos apartados que no le hemos dedicado tiempo, algunos ni siquiera una puntada, pero como decía antes a todo no se puede llegar. De lo que ha quedado sin tocar siento sobre todo el punto de cruz y los bolillos, hago buenas intenciones para que este año le toque turno, tengo entre manos un par de trabajos que me interesan muchísimo. De todas formas no quiero entrar en desánimo, por las trabajos pendientes, lo importante es disfrutar de lo que se hace, y nosotras disfrutamos cada momento.

Todavía me queda enseñaros un par de bolsitos, regalos de estas fiestas, pero será otro día.
Ánimo, que el nuevo año empiece con mucha fuerza.

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