Todo empezó pensando en la agenda que Viges pasea en su bolsa de labores.

Una tela de lino muy rustica, y practicar un poco con el bordado a máquina.
Una flor llamativa. Las flores le gustan.
Espigas de trigo, uno de los frutos de nuestra tierra Salmantina.
y ligeramente visibles unas tijeras, en honor a la afición que tiene a las labores.

El resto no necesita muchas explicaciones. Es sencillo.

Simplemente es una funda.

Y yo me he divertido mucho haciéndola.


Claro que la dueña no la verá hasta que no regrese de las vacaciones.
Y si le da por entrar en el blog se llevará una agradable sorpresa.
Yo mientras tanto no diré nada.
Mari