Fiesta de Villanueva de Cañedo (2011)

A la sombra del castillo del Buen Amor se encuentra la ermita de la Virgen de los Remedios. Pequeña de aforo pero, de gran cantidad de devotos venidos de  algunos de los pueblos de la armuña salmantina.
Tanto el castillo como la ermita se encuentran en la dehesa o  finca de Villanueva de Cañedo, perteneciente al municipio de  Topas. Como es lógico es el pueblo de Topas y su iglesia quien se encarga de la ermita y la fiesta.
Nuestra Virgen de los remedios tiene su día de romería y, sus fieles seguidores si pueden, no faltan a la cita. 
El día de la fiesta es movible, es decir, siempre es el lunes siguiente al domingo de Pentecostés. Por este motivo este año, en nuestro último viaje han concurrido unas cuantas casualidades prácticamente el mismo día; la Romería de la Virgen de los Remedios, cotidianamente para nosotros la fiesta de Villanueva y, la fiesta de Topas, el lunes 13 de Junio (esta coincidencia según los más mayores del pueblo, hacia como 50 años más o menos que no se daba), y el sábado anterior día 11 las bodas de oro de nuestra hermana, como ya he escrito en otra página.  Esto último ha hecho que todos los hermanos que hemos podido, viajáramos a nuestro pueblo y por las casualidades antes mencionadas también hemos podido disfrutar de todas las fiestas.
La fiesta de Villanueva es una fiesta especial para nosotros, podría decir que para algunos seguro que hace entre 20 ó 40 años que no habíamos vuelto a tener la oportunidad de estar en ella, por lo que ha sido todo un acontecimiento que hayamos podido estar todos juntos disfrutando de ese día como en los viejos tiempos. Es un día completo de campo que se alterna con oficios religiosos.
 El día antes ya se prepara la comida para llevar y, degustarla a la sombra de una encina. Pero antes bajo un sol de justicia , escuchamos misa, hicimos el recorrido de la procesión alrededor del castillo y al final presenciamos la puja de la subasta por los cuatro banzos de la Vigen,( puja en celemines de trigo), quienes más dén, tendrán el honor de entrarla a hombros a la ermita y, sacarla del mismo modo el año que viene.
Momento que se preparan para sacar a la Virgen afuera para hacer la misa.
El interior de la ermita.
La procesión vista desde muy lejos.
Este año por la coincidencia de las dos fiestas, llevaron a hombros al patrón de Topas, San Antonio de Padua,  hasta la ermita. La distancia desde el pueblo hasta la finca es de unos tres o cuatro kilómetros qué, antiguamente hacíamos caminando.
 Ahora este día, los coches invaden la finca, con el beneplácito de los dueños de los terrenos que ocupamos, pues abren amablemente las porteras para que disfrutemos del campo.
Hermanos familiares y amigos que, hacia tanto tiempo que no veíamos, disfrutamos del día compartiendo mesa, anécdotas, chistes… en definitiva un gran día.

Antiguamente la mesa era la hierba amortiguada con las mantas de jarapa y los pobres manteles que hubiera y, como mucho una piedra por asiento. Hoy hemos perdido ese romanticismo obligado y se le ha dado paso a la comodidad llevando mesas y sillas. Pero yo quise sentir esa sensación de tumbarme encima de la hierba bajo la sombra de una encina con olor a manzanilla que todavía crece bravía por ese campo.      
                                                
Es difícil de explicar las emociones de  este día, para alguno de mis hermanos  cada ricón de la dehesa tiene un poquito de ellos, los caminos, senderos y encinas son testigos de una vida dura que ya forma parte del pasado, pero que les sirvió para darse cuenta que se podía mejorar, el futuro estaba en otra parte…  hoy cuando volvemos a pisar los mismos caminos los sentimos un poco nuestros y pisamos fuerte para impregnarnos un poco más del lugar de donde venimos, para saber mejor a donde vamos. No lo olvidéis, es importante.
Maria Calzada

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