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jueves, 3 de mayo de 2007

MÁQUINA DE COSER

Responsable de nuestros comienzos. No se considera antigua, no tiene cien años pero sí más de cincuenta. Se conserva y sigue cosiendo perfectamente.

jueves, 12 de abril de 2007

Entre Bastidores


COMO EMPEZAMOS

Muchas veces nos preguntan donde hemos aprendido todo esto, y es difícil responder. Hemos crecido entre las agujas maquinas de coser y las telas. Somos una familia más que numerosa formada a principios de la guerra civil. Nuestras hermanas mayores dieron las primeras puntadas al regazo de nuestra madre, autodidacta por necesidad, pero que hacia los mejores remiendos y zurcidos y le hacia los pantalones a los niños deshaciendo los viejos para que le sirvieran de patrón. Antes de los dieciocho años la mayor fue aprender corte y confección con una modista, pues ya éramos más que numerosos…y había que coser mucho. Éramos cinco mujeres en casa, unas aprendían de las otras a medida que iban teniendo edad de agarrar la aguja, y se hacía todo, la ropa de vestir la de cama, lencería, punto para jerséis y chaquetas, todo… Cuando quedaba tiempo, también se bordaba, en los días de sol a la abrigada de la casa, las más aficionadas de noche a la luz de un candil. Las necesidades agudizan el ingenio y la imaginación, se hacían verdaderos reciclajes de todo aquello que se pudiera aprovechar. Así pues una cosa le llevaba a otra, se interesaban, y aprendían de cualquier oportunidad que tuvieran. El tiempo las hizo perfeccionistas y exigentes. La tercera de las hermanas se dedicó profesionalmente al bordado a máquina durante un tiempo, pues estas aficiones no dan de comer.
Tengo que decir que Viges y yo somos las más pequeñas, y esas dificultades no las hemos conocido, a nosotras nos confeccionaban la ropa y nos bordaron el ajuar. Los tiempos habían cambiado, trabajábamos fuera de casa y fue más tarde como poco a poco nos fuimos interesando. Empezamos confeccionándonos nuestra ropa ¿cómo? No lo sé…lo habíamos visto siempre en casa, era algo que iba con nosotras, si lo hacían las mayores nosotras también, además disponíamos de las revistas que el mercado ofrecía y teníamos facilidad para entender las explicaciones. Cada vez nos implicábamos más y las implicábamos a ellas. Poco a poco nos fuimos metiendo en diferentes labores. No hemos recibido clases de nada excepto en un par de labores, escasamente dos meses para conocer la técnica. Somos oficialas en todo y maestras en nada. No nos hemos dedicado ni nos dedicamos profesionalmente a esto. Pero ahora tenemos más tiempo que nunca y hace que la imaginación vuele para poder desarrollar labores que ni habíamos soñados. Disfrutamos y valoramos estos trabajos de tal manera que no podríamos cobrar por ello, lo hacemos para satisfacción personal y de los nuestros que de vez en cuando se ven recompensados con alguna labor, y nos sentimos más que pagadas si son capaces de admirar y valorar el trabajo bien hecho.

Hubo un tiempo en que las mujeres bordaban aisladas para otros por necesidad u obligación dependiendo del estatus social. Hubo otro tiempo más cercano donde se despreciaba por anticuado…! En la actualidad las bordadoras son mujeres que eligieron la pasión del bordado como un pasatiempo con total libertad, y que son capaces de utilizar métodos modernos como los Blogs para mostrar al mundo de que son capaces. Todas estas galerías son auténticos museos virtuales que generan sueños de admiración…hacen descubrir pasiones, afinidades, despertar talentos hasta ahora ocultos y que cualquier admirador silencioso de todo el planeta, libremente puede entreabrir la puerta de su blog y visitarlo. Y como tenemos conciencia del patrimonio que tenemos, y queremos que perdure para siempre, nuestra colaboración está en este Blog, haciendo con estos métodos modernos aquello que dijo Unamuno a los Castellano Leoneses
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Y todos estos trajes, todas estas prendas, amen de multitud de objetos y enseres de formas curiosas, van perdiéndose sin que se recojan en un museo etnográfico nacional, como se hace en otros países que, más cuidadosos de su progreso, lo son también de sus tradiciones. Aquí parece que no nos interesa saber como se vistieron nuestros abuelos, parte importante para saber como vivieron. ¿Pero esque no nos interesa algo de veras?

Pues que nuestros hijos y nietos sepan apreciarlo y cuidarlo.
Mari.



lunes, 15 de enero de 2007

CALADOS SOBRE TELA.
Hace como unos seis años me inicie en el calado sobre tela. Mi afición por las labores hizo que en una de mis visitas a las islas canarias me enamorase de los trabajos que allí se hacen . Mi cuñada Quiteria, Caladora desde niña, me dio cuatro lecciones básicas, pues eso es lo que me dio tiempo en quince días. El resto fue probar, hacer, volver hacer, documentarme y observar mucho, cada vez que visito las Islas Canarias.


UN POCO DE HISTORIA
El origen de los calados no esta muy claro, lo cierto es que algunas comunidades españolas como Extremadura y Andalucía además de otras, en mayor o menor medida se encuentra entre sus labores. También en Portugal.
Es en la comunidad Canaria donde con el tiempo adquiere carácter propio, forma parte de la cultura y artesanía de las islas y es tal la diversidad de formas y dibujos, que cada uno de ellos tienen nombre, dependiendo de la isla o pueblo.
El calado se realizaba en la unidad familiar entre las mujeres, sobre todo en las zonas rurales, que en su mayor auge ayudaba a la economía de la familia.

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