jueves, 28 de abril de 2016

Cartera Bordada, Bolso Vaquero, Zapatillas Tejidas

Aunque este espacio lo tenemos un poco abandonado, de vez en cuando seguimos haciendo alguna labor. Viges está mucho más activa que yo y eso lo demuestran las últimas entradas.
En esta vereis tres trabajos que, algunos son para ella pero esta cartera Calada sobre tela de hilo, se fue  lejos, hasta Canarias.
Y este bolso en gran parte hecho, reciclando pantalones vaqueros y una loneta de color crudo adornada con puntos de la maquina automática.
Y para terminar, estas zapatillas, tejidas con algodón y una suela reciclada de unas bailarinas que ya tuvieron su vida pero,  como la suela está en buenas condiciones se ha aprovechado.
 



lunes, 7 de marzo de 2016

Cortinas Caladas

Pinchar en las imagenes para ver en detalle
Detrás de cada persona hay una historia. Y en esta entrada voy a hacer un pequeño homenaje, repasando ligeramente, la de una mujer que ha vivido el bordado calado,  desde la niñez, formando parte como la mayoría de las mujeres canarias, de un oficio convertido en la expresión máxima de la cultura de las islas.
Especial reconocimiento a Quiteria, y recuerdo, a la isla de Fuerteventura y lugar donde se desarrolló su niñez y las primeras experiencias de vida.

Quiteria Picón Hernández, se crio en una de las islas más bonitas del archipiélago canario, Fuerteventura, y posiblemente una de las más duras para sobrevivir, en un tiempo donde el turismo todavía no había hecho acto de presencia.
Su padre, un joven que después de pasar por la guerra, tuvo que seguir haciendo la  mili, pidió destino en ese rincón del mundo, pensando que sus ideas políticas estarían más a salvo que en cualquier otro punto de  España.
La Casa de la Marquesa
Y allí al norte de la isla, en el municipio de la Oliva, en la misma casa de la Marquesa o los Coroneles, ocupada en ese momento por los militares, Diego Picón,  cumplió el servicio militar. Tiempo suficiente para conocer a Carmen Hernández, la joven majorera con la que formó una familia.
Los padres de Carmen, Francisco Hernández y María Suarez, vivían, en las casas de la Rosa, ubicada entre la Casa de la marquesa y a la vera de la  montaña, el Frontón, como medianeros en las tierras, de la Marquesa de la Quinta Roja, la última que ocupó la mansión hasta pasar a manos estatales.  Ellos forman parte de la historia viva de esta casa, convertida hoy en patrimonio nacional.

al fondo, "la Casa Rosa"
Dicen que Fuerteventura fue una isla de señorío y seguramente al albur de este, los lugareños obtuvieron trabajo en sus tierras, donde la principal actividad era el cultivo de cereales; cebada, trigo, centeno, además de legumbres y algunos árboles frutales, lo que permitía el consumo interno  y cuando las cosechas eran más proliferas en tiempos de lluvia, también la exportación. No era fácil sobrevivir en una isla donde la precariedad de las lluvias era constate, por lo que las técnicas agrarias y riego, eran peculiares para sobrevivir a las sequias.
El Rincon de la Cochina
En este entorno rural y de trabajo,  Quiteria Picón Hernández vivió toda su niñez y parte de juventud, junto a sus padres y hermanos, a la sombra de la casa de la Marquesa, en las humildes casas, del “Rincón de la Cochina” como lo llamaban ellos. Y como la mayoría de las jóvenes a muy temprana edad, empezó a interesarse por el bordado calado.
El calado Majorero es muy bien mirado, en unas islas donde ésta artesanía era en tiempos, complemento económico en todas las familias, donde hubiera mujeres suficientes, para cumplir con todas las tareas de la casa y en el tiempo libre que les quedaba, lo dedicaban  al bordado. Se realizaba en el ámbito familiar para las tiendas o negocios encargados para su distribución.
Pequeños y grandes telares eran la estampa de las mujeres calando a la puerta, un recuerdo imborrable de Quiteria, que desde muy pequeña quería emular. Y así entre juegos y faenas caseras, siempre quedaba un momento para intentar hacer lo que veía a sus mayores, sobre todo a su tía Regina, una mujer, entonces, joven que atraía a las niñas hacia este oficio convertido en arte con manos laboriosas y expertas.
Quiteria Picón Hernandez
Las mujeres ya curtidas en el oficio de calar se ocupaban de pasar esa sabiduría a las más jóvenes, dispuestas siempre a recoger el testigo para seguir ayudando a la economía familiar.
Lo que seguramente entonces no sabían, es que además estaban contribuyendo a darle categoría de artesanía a un oficio, que el tiempo ha sabido valorar como se merece, a pesar de que ya, no cumpla de manera general, de complemento económico.
Hoy se vuelve a calar con el primor y exigencia que uno mismo se impone porque la mayoría de los bordados, a diferencia de entonces, se quedan en casa. Se borda por placer y como en todas las cosas, se mejora y sigue habiendo mujeres, que han dedicado tiempo a recuperar modelos de calados antiguos, para ponerlos en valor y que no se olviden.
 Quiteria Picón, cala como los ángeles, la  destreza con la que borda  es el resultado de muchos años sin dejar de calar, porque lleva en la sangre la necesidad y costumbre de algo que forma parte de su vida. Su interés por aprender fue desde muy pequeña. No siempre su tía Regina, podía prestarle la atención que ella quería, y cuando no era así, ella misma se aventuraba, con retales de tela que encontraba, a haciendo su propio bastidor, pequeñito, con la parte dura de las hojas de las palmeras. Era un juego para ella.
Viges, hace años, cuando aprendia a calar.
El resultado de sus calados no son de tres cursos… son de toda una vida, y ello se nota en la soltura y rapidez que tiene. Lo difícil hecho por ella, parece fácil.Hoy Quiteria es una mujer jubilada que sigue sin perder la costumbre de calar y estos dos meses de vacaciones, que ha pasado en casa de Viges, ninguna de las dos han perdido la ocasión de bordar. Creo que en alguna de las primeras entradas de este blog, ya explicaba que Viges aprendió de ella este oficio, cuando cada año, pasaba días de vacaciones en la isla.
Y estos dos últimos meses, aprovechando el buen hacer de esta caladora, Viges marcó unas cortinas, que para Quiteria, ha sido como coser y cantar, (nunca mejor dicho) y el resultado es el que se ve…un trabajo impecable, difícil de superar.

Enhorabuena, Quiteria, gracias por enseñarnos y seguir contribuyendo a conservar esta bella artesanía.
MARÍA CALZADA



 Tambien bordaron este mantelito.


lunes, 1 de febrero de 2016

Bolsa de Pita

Aunque en las fotos he puesto el nombre de Viges lo cierto es que, la cesta la ha hecho su cuñada Quiteria. 
Está hecha a ganchillo con cuerda de Pita, la del fondo de la cesta teñida de color verde, el resto en color natural.
Por dentro se ha forrado con tela y bolsillos interiores.
La flor está hecha con lana a ganchillo.

Fundas de edredón

Viges ha sido más trabajadora haciendo dos fundas para  edredon, para camas de 90cm.
Es un buen modelo para aprovechar restos de telas estampadas  de colores, sobre fondo blanco.
La tela trasera tambien es blanca de algodón.

Centro de mesa con aplicados.

 A pesar de que últimamente estamos un poco paradas, en tema de labores, de vez en cuando nos ponemos a hacer alguna cosa.
Un centro de mesa, ha sido lo único que hecho desde hace bastante tiempo, la medida es más o menos 90 x 90cm  con telas navideñas y aplicados a máquina, con motivos que dan mucho juego para diferentes trabajos.
Los motivos para aplicar a máquina se pueden encontrar  en la página de BRODELINE. 

María Calzada

lunes, 30 de noviembre de 2015

Edredón terminado

Después de mucho tiempo, voy a intentar hacer una entrada sin que me tenga que repetir mucho, y poniendo aquí mismo lo que en dos entradas anteriores anunciaba como proyecto.

Lo cierto es, que el tiempo pasa rápido aunque a mí me parezca que fue ayer cuando comencé a crear la idea de lo que hoy ya es una realidad.

Tres años han pasado desde entonces hasta ahora y para que no tengáis que rebuscar en este blog que ya me parece que es viejo en proyectos, resumiré desde el principio de esta idea hasta ahora.

El tiempo en terminar un proyecto, pareciera que es un capricho que estiramos a nuestro gusto pero, no.
Muchas cosas influyen y yo diría que la mayoría son ajenas a que tengan que ver con la costura directamente. Son tantas como la vida nos pone delante para que las resolvamos y entonces nuestros hobbies quedan aparcados con todo el desasosiego que esto nos provoca.



En el 2012 empecé anunciando lo siguiente:


Tesoros guardados

 Últimamente mis duendes andan un poco despistados, tienden a desaparecer en el tiempo pero, estoy acostumbrada a saber que de la misma forma que van, vienen. Esto ha hecho que las últimas labores hayan salido adelante con más esfuerzo que otra cosa. El caso es que, creo que los tengo otra vez revoloteando por mi cabeza, primero haciéndome tomar conciencia de la crisis que estamos pasando... Y en consecuencia pensar en todo el material que tengo acumulado. Es hora de trabajar sobre él, sin necesidad de comprar más.
Hace unos años una tía nos regaló unas telas bordadas que pertenecían a un muestrario de un vendedor. Son  trozos de telas finas de batista, de un tamaño considerable que, en un principio no sabíamos  el  uso que  le íbamos a dar. 
También hace tiempo una señora que tuvo una tienda nos regaló el rollo de tela bordada de organdí que se ve en la foto. Con esto si que no tenía ni idea de lo que podía hacer. 
Además me quedan restos de un vestido de bautizar de hace cincuenta años largos y, que ya puse detalles en esta colcha
Todo esto en su momento lo lavé y planche para darle todo su esplendor y, lo coloqué en esta caja, era consciente de que guardaba tesoros, desde entonces duermen esperando el momento.
Con el tiempo también me he encontrado con  puntillas y tiras bordadas que inconscientemente vamos acumulando, sean compradas por aquello de ya lo utilizaré o restos de las ya utilizadas.

Del muestrario de telas bordadas regalé en su momento algunos trozos a un par de amigas. Una de ellas sé que ha hecho buen uso de ellas pues hizo una mini  funda de edredón que junto con otras telas le quedó espectacular.En cierto modo la idea parte de ahí, aunque no la voy a copiar (sé que ella estaría encantada) sí  será funda de edredón, por aquello de que la mayoría de las telas necesitan plancha cuando se laven, pero la disposición de las telas será otra.   
En un principio las telas de patchwork para combinar con todos los bordados y encajes son estas, en tonos rosa y azul viejo o, al menos espero que lo sean si las pruebas que haga me encajan con la idea que tengo.
Todo esto de momento es un proyecto que espero llevar a cabo lo más pronto posible pero, antes hay cosas pendientes que hay que terminar y las navidades están ahí a la vuelta de la esquina.


El siguiente post lo hice en febrero del 2014:

Edredón

Después de mucho tiempo retomo este trabajo. La verdad que cuando he visto la fecha me he asustado, me parecía que no hacía tanto tiempo que lo había preparado. El tiempo pasa rápido, y queremos hacer tantas cosas, que es imposible llegar a tiempo a todas.
Lo cierto es, que desde entonces hasta ahora han pasado muchas cosas, que no me han permitido estar al cien por cien en estos trabajos que tanto me  gustan. No solo este, ha dormido en el baúl de espera, hay otros que también me producirían alegría el terminarlos, pero de momento tendrán que seguir esperando. También es cierto que la cabeza en estos temas funciona más rápido de lo que realmente podemos hacer. Me estoy haciendo a la idea de que necesitaremos mucha vida para hacer realidad todas nuestras locuras laboriles. 
Como ya explicaba en el otro post, esto no va a ser una colcha, será funda de edredón Para mí lo más interesante, son parte de las telas que estoy empleando, las blancas bordadas en batista de organdí y que trato de combinar con las de algodón de patchwork. No tengo orden establecido. Soy bastante anárquica y voy combinando telas y tonos según me parece en tres bloques de forma distinta de 20X40cm que se van repitiendo, y que cuando los tenga todos terminados, los coseré entre sí de la forma que mejor me parezca. 
Sé que hay gente que trabaja con un orden establecido cortando todos los bloquecitos antes de empezar a coser... a mí en este caso, me divierte muchísimo sorprenderme prácticamente del resultado en cada bloque.
He cosido solo tres días  y casi tengo la mitad de bloques de los que necesito, y aunque me da pena, otra vez quedará aparcada durante un tiempo, que espero no sea mucho, hasta que saque adelante otro trabajo importante y grande, que tengo entre manos.
Como se trata de un edredón, el remate de costuras van sobreiladas con la remalladora que para estas cosas deja el trabajo perfecto.

Después de estas dos entradas, el resultado es el siguiente:

Como podéis ver, y como anunciaba en una de las entradas, a lo largo del proyecto algunas ideas se han cambiado por otras. Lo más destacable el cambio de algunas telas de patchwork, tratando  de hacer el conjunto más armónico y romántico.

La tela bajera para confeccionar el edredón es, una tela de sábana de percal de algodon ecológico de la  marca, Tex,  marca del Carrefour. Es un algodón tratado que hacen de ellas una textura fina y suave y a pesar de ser de algodón, se planchan muy bien.
El borde del edredón va rematado con una puntilla.
Y esto es todo. 
Buena semana para todos.





miércoles, 15 de julio de 2015

martes, 7 de julio de 2015

Unos cuantos trabajos...

Últimamente este blog parece como si estubiera abandonado, pero no es nuestra intención. Cierto es, que no nos hemos dedicado a entretener el tiempo con las manualidades que nos gustan pero, sí ha habido algunos motivos que ha hecho que le dedicaramos algunas horas. 
Estas bolsitas, neceser, o costureros, cualquier utilidad que le demos está bien, pueblan los diferentes blog de costura y  lo cierto es que una vez más, la combinación de telas hacen de ellos casi modelos diferentes. Y muy diferentes, aunque vengan a ser los mismos modelos, de aquellas bolsas que aparecen en las revistas de costura de principios del siglo pasado. De allí surje la idea y la modernidad de las telas de hoy le dan el toque final. El resultado es un lujo para la vista.
 Con dos bolsitas en el interior...
Y esta otra un poco más grande con una sola bolsa y a la que, se le puede dar muchas útilidades, A ido a parar para una persona muy especial, que espero que la disfrute mucho.


Los siguientes trabajos son todos de Viges.
 Un  cojin, reciclando vaqueros, mezclado con tela de lino, la combinación perfecta para obtener este resultado. No será el último porque todas se lo queremos quitar...tendremos que hacer más!!
Y bueno para las frioleras,..estos patucos y una mantita y a ver la tele bien calentitas el próximo invierno.

 A Viges estos detalles se le dan muy bien y no será lo último  que haga. 

 Y bueno lo de las zapatillas, ya está más que mejorado. Suelas, forro interior y remates han hecho en estas zapatllas un trabajo impecable.
Y de momento esto es todo. esperamos que una vez pasado el verano las cosas se presenten de otra forma y nos podamos dedicar un poco más.
Ahora vamos a ver si hacemos el verano un poco más soportable porque, el calor ya sabeis, es fuerte.
¡Feliz verano!

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