Este era un tema que tenía pendiente de postear, junto con otros, pero asuntos personales hacen que tenga la cabeza en otro sitio, y me falta el ánimo para darle a este post la chispa que se merece.
En la anterior entrada os anunciaba la mesa para la máquina de coser. Mesa que ha costruido nuestro sobrino Jesús, en cuanto Viges le dijo lo que quería. Era un poco complicado, pués la máquina que tiene Viges, tiene una curva en la parte delantera, que tiene sus ventajas para acolchar, pero para empotrar la máquina es un problema.
Para nosotras es más cómodo que la máquina esté empotrada.
Dos tableros, cuatro patas, y mucha dosis de paciencia y minuciosidad, con herramientas escasas, es lo que ha empleado Jesús en este trabajo. Y hay que darle la enhorabuena por que es perfecta.


Viges le dio el toque final con la pintura, y la ha disfrutado desde el primer momento.