viernes, 1 de julio de 2016
jueves, 28 de abril de 2016
Cartera Bordada, Bolso Vaquero, Zapatillas Tejidas
Aunque este espacio lo tenemos un poco abandonado, de vez en cuando seguimos haciendo alguna labor. Viges está mucho más activa que yo y eso lo demuestran las últimas entradas.
En esta vereis tres trabajos que, algunos son para ella pero esta cartera Calada sobre tela de hilo, se fue lejos, hasta Canarias.
Y este bolso en gran parte hecho, reciclando pantalones vaqueros y una loneta de color crudo adornada con puntos de la maquina automática.
Y para terminar, estas zapatillas, tejidas con algodón y una suela reciclada de unas bailarinas que ya tuvieron su vida pero, como la suela está en buenas condiciones se ha aprovechado.
lunes, 7 de marzo de 2016
Cortinas Caladas
| Pinchar en las imagenes para ver en detalle |
Especial reconocimiento a Quiteria, y recuerdo, a la isla de
Fuerteventura y lugar donde se desarrolló su niñez y las primeras experiencias
de vida.
Quiteria Picón Hernández, se crio en una de las islas más
bonitas del archipiélago canario, Fuerteventura, y posiblemente una de las más
duras para sobrevivir, en un tiempo donde el turismo todavía no había hecho
acto de presencia.
Su padre, un joven que después de pasar por la guerra, tuvo
que seguir haciendo la mili, pidió
destino en ese rincón del mundo, pensando que sus ideas políticas estarían más
a salvo que en cualquier otro punto de
España.
Y allí al norte de la isla, en el municipio de la Oliva, en la
misma casa de la Marquesa o los Coroneles, ocupada en ese momento por los
militares, Diego Picón, cumplió el
servicio militar. Tiempo suficiente para conocer a Carmen Hernández, la joven
majorera con la que formó una familia.
![]() |
| La Casa de la Marquesa |
Los padres de Carmen, Francisco Hernández y María Suarez,
vivían, en las casas de la Rosa, ubicada entre la Casa de la marquesa y a la vera de
la montaña, el Frontón, como medianeros
en las tierras, de la Marquesa de la Quinta Roja, la última que ocupó la mansión
hasta pasar a manos estatales. Ellos
forman parte de la historia viva de esta casa, convertida hoy en patrimonio
nacional.
![]() |
al fondo, "la Casa Rosa" |
![]() |
| El Rincon de la Cochina |
El calado Majorero es muy bien mirado, en unas islas donde ésta
artesanía era en tiempos, complemento económico en todas las familias, donde
hubiera mujeres suficientes, para cumplir con todas las tareas de la casa y en
el tiempo libre que les quedaba, lo dedicaban al bordado. Se realizaba en el ámbito familiar
para las tiendas o negocios encargados para su distribución.
Pequeños y grandes telares eran la estampa de las mujeres
calando a la puerta, un recuerdo imborrable de Quiteria, que desde muy pequeña
quería emular. Y así entre juegos y faenas caseras, siempre quedaba un momento
para intentar hacer lo que veía a sus mayores, sobre todo a su tía Regina, una
mujer, entonces, joven que atraía a las niñas hacia este oficio convertido en
arte con manos laboriosas y expertas.
| Quiteria Picón Hernandez |
Lo que seguramente entonces no sabían, es que además estaban
contribuyendo a darle categoría de artesanía a un oficio, que el tiempo ha
sabido valorar como se merece, a pesar de que ya, no cumpla de manera general,
de complemento económico.
Hoy se vuelve a calar con el primor y exigencia que uno mismo
se impone porque la mayoría de los bordados, a diferencia de entonces, se
quedan en casa. Se borda por placer y como en todas las cosas, se mejora y
sigue habiendo mujeres, que han dedicado tiempo a recuperar modelos de calados
antiguos, para ponerlos en valor y que no se olviden.
Quiteria Picón, cala
como los ángeles, la destreza con la que
borda es el resultado de muchos años sin
dejar de calar, porque lleva en la sangre la necesidad y costumbre de algo que
forma parte de su vida. Su interés por aprender fue desde muy pequeña. No
siempre su tía Regina, podía prestarle la atención que ella quería, y cuando no
era así, ella misma se aventuraba, con retales de tela que encontraba, a
haciendo su propio bastidor, pequeñito, con la parte dura de las hojas de las
palmeras. Era un juego para ella.
![]() |
| Viges, hace años, cuando aprendia a calar. |
Y estos dos últimos meses, aprovechando el buen hacer de esta
caladora, Viges marcó unas cortinas, que para Quiteria, ha sido como coser y
cantar, (nunca mejor dicho) y el resultado es el que se ve…un trabajo
impecable, difícil de superar.
lunes, 1 de febrero de 2016
Bolsa de Pita
Aunque en las fotos he puesto el nombre de Viges lo cierto es que, la cesta la ha hecho su cuñada Quiteria.
Está hecha a ganchillo con cuerda de Pita, la del fondo de la cesta teñida de color verde, el resto en color natural.
Por dentro se ha forrado con tela y bolsillos interiores.
La flor está hecha con lana a ganchillo.
Fundas de edredón
Viges ha sido más trabajadora haciendo dos fundas para edredon, para camas de 90cm.
Es un buen modelo para aprovechar restos de telas estampadas de colores, sobre fondo blanco.
La tela trasera tambien es blanca de algodón.
Centro de mesa con aplicados.
Un centro de mesa, ha sido lo único que hecho desde hace bastante tiempo, la medida es más o menos 90 x 90cm con telas navideñas y aplicados a máquina, con motivos que dan mucho juego para diferentes trabajos.
Los motivos para aplicar a máquina se pueden encontrar en la página de BRODELINE.
María Calzada
lunes, 30 de noviembre de 2015
Edredón terminado
Después de mucho tiempo, voy a intentar hacer una entrada
sin que me tenga que repetir mucho, y poniendo aquí mismo lo que en dos
entradas anteriores anunciaba como proyecto.
Lo cierto es, que el tiempo pasa rápido aunque a mí me
parezca que fue ayer cuando comencé a crear la idea de lo que hoy ya es una
realidad.
Tres años han pasado desde entonces hasta ahora y para que
no tengáis que rebuscar en este blog que ya me parece que es viejo en
proyectos, resumiré desde el principio de esta idea hasta ahora.
El tiempo en terminar un proyecto, pareciera que es un
capricho que estiramos a nuestro gusto pero, no.
Muchas cosas influyen y yo diría que la mayoría son ajenas a
que tengan que ver con la costura directamente. Son tantas como la vida nos
pone delante para que las resolvamos y entonces nuestros hobbies quedan
aparcados con todo el desasosiego que esto nos provoca.
En el 2012 empecé anunciando lo siguiente:
Tesoros guardados
Últimamente mis duendes andan un poco despistados, tienden a desaparecer en el tiempo pero, estoy acostumbrada a saber que de la misma forma que van, vienen. Esto ha hecho que las últimas labores hayan salido adelante con más esfuerzo que otra cosa. El caso es que, creo que los tengo otra vez revoloteando por mi cabeza, primero haciéndome tomar conciencia de la crisis que estamos pasando... Y en consecuencia pensar en todo el material que tengo acumulado. Es hora de trabajar sobre él, sin necesidad de comprar más.
Hace unos años una tía nos regaló unas telas bordadas que pertenecían a un muestrario de un vendedor. Son trozos de telas finas de batista, de un tamaño considerable que, en un principio no sabíamos el uso que le íbamos a dar.
También hace tiempo una señora que tuvo una tienda nos regaló el rollo de tela bordada de organdí que se ve en la foto. Con esto si que no tenía ni idea de lo que podía hacer.
Además me quedan restos de un vestido de bautizar de hace cincuenta años largos y, que ya puse detalles en esta colcha.
Todo esto en su momento lo lavé y planche para darle todo su esplendor y, lo coloqué en esta caja, era consciente de que guardaba tesoros, desde entonces duermen esperando el momento.
Con el tiempo también me he encontrado con puntillas y tiras bordadas que inconscientemente vamos acumulando, sean compradas por aquello de ya lo utilizaré o restos de las ya utilizadas.
Del muestrario de telas bordadas regalé en su momento algunos trozos a un par de amigas. Una de ellas sé que ha hecho buen uso de ellas pues hizo una mini funda de edredón que junto con otras telas le quedó espectacular.En cierto modo la idea parte de ahí, aunque no la voy a copiar (sé que ella estaría encantada) sí será funda de edredón, por aquello de que la mayoría de las telas necesitan plancha cuando se laven, pero la disposición de las telas será otra.
En un principio las telas de patchwork para combinar con todos los bordados y encajes son estas, en tonos rosa y azul viejo o, al menos espero que lo sean si las pruebas que haga me encajan con la idea que tengo.
Todo esto de momento es un proyecto que espero llevar a cabo lo más pronto posible pero, antes hay cosas pendientes que hay que terminar y las navidades están ahí a la vuelta de la esquina.
El siguiente post lo hice en febrero del 2014:
Edredón
Después de mucho tiempo retomo este trabajo. La verdad que cuando he visto la fecha me he asustado, me parecía que no hacía tanto tiempo que lo había preparado. El tiempo pasa rápido, y queremos hacer tantas cosas, que es imposible llegar a tiempo a todas.
Lo cierto es, que desde entonces hasta ahora han pasado muchas cosas, que no me han permitido estar al cien por cien en estos trabajos que tanto me gustan. No solo este, ha dormido en el baúl de espera, hay otros que también me producirían alegría el terminarlos, pero de momento tendrán que seguir esperando. También es cierto que la cabeza en estos temas funciona más rápido de lo que realmente podemos hacer. Me estoy haciendo a la idea de que necesitaremos mucha vida para hacer realidad todas nuestras locuras laboriles.
Como ya explicaba en el otro post, esto no va a ser una colcha, será funda de edredón Para mí lo más interesante, son parte de las telas que estoy empleando, las blancas bordadas en batista de organdí y que trato de combinar con las de algodón de patchwork. No tengo orden establecido. Soy bastante anárquica y voy combinando telas y tonos según me parece en tres bloques de forma distinta de 20X40cm que se van repitiendo, y que cuando los tenga todos terminados, los coseré entre sí de la forma que mejor me parezca.
Sé que hay gente que trabaja con un orden establecido cortando todos los bloquecitos antes de empezar a coser... a mí en este caso, me divierte muchísimo sorprenderme prácticamente del resultado en cada bloque.
He cosido solo tres días y casi tengo la mitad de bloques de los que necesito, y aunque me da pena, otra vez quedará aparcada durante un tiempo, que espero no sea mucho, hasta que saque adelante otro trabajo importante y grande, que tengo entre manos.
Como se trata de un edredón, el remate de costuras van sobreiladas con la remalladora que para estas cosas deja el trabajo perfecto.
Después de estas dos entradas, el resultado es el siguiente:
Como podéis ver, y como anunciaba en una de las entradas, a
lo largo del proyecto algunas ideas se han cambiado por otras. Lo más
destacable el cambio de algunas telas de patchwork, tratando de hacer el
conjunto más armónico y romántico.
La tela bajera para confeccionar el edredón es, una tela de sábana de percal de algodon ecológico de la marca, Tex, marca del Carrefour. Es un algodón tratado que hacen de ellas una textura fina y suave y a pesar de ser de algodón, se planchan muy bien.
El borde del edredón va rematado con una puntilla.
Y esto es todo.
Buena semana para todos.
miércoles, 15 de julio de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




























