domingo, 13 de julio de 2008

Una tarde de verano

Tenía la máquina en la mano y no me pude aguantar.

Este era el panorama de la tarde del sábado, después de una mañana playera. A esas horas de la tarde, en esta parte de la casa, es la terraza donde más fresquito hace, y Viges improvisa taller en cuanto tenga una idea que le pase por la cabeza. Apenas son dos horitas mientras los niños meriendan y corretean un rato, después reclaman el paseo de la tarde y jugar un ratito en el parque.

Había que sacar unos flecos de macramé para una toalla que, Agustina se llevó a Salamanca empezada el verano pasado con unas vainicas. Trajo la muestra con el dibujo que había que hacer y, ahí están las tres, atentas a los movimientos que Emilia hace a los hilos, pues es ella la que mas labores ha hecho de esto.
Las tres salieron con la lección aprendida. Menos yo, no cabían tantos ojos mirando el mismo punto, me dedique a hacer fotos y controlar niños, este día había tres, pero parecía que había ocho.
Una vez sacada la muestra, Viges empieza el fleco en la toalla.

Mari.

2 comentarios:

  1. Me encanta el macramé, y tengo un libro donde explica cómo hacer flecos para toallas, pero todavía no me he atrevido. Así que esta foto de alguien haciendo macramé con esos hilitos me parece una auténtica maravilla. Besitos. Mabel.

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  2. Que maravilla de trabajo! Es impresionante esto del macramé, te va a quedar de lujo.

    Gracias por tu comentario en mi blog.

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